Julián de San Martín, escultor de la Imagen de San Juan

El autor de aquella talla fue Julián de San Martín, que realizó la imagen por encargo del Cabildo de San Juan en 1792 por el precio de 500 pesetas. Con los estudios publicados recientemente, poco a poco se van conociendo nuevos datos sobre la vida y obras de este escultor nacido en 1762 en Valdecuesta (Burgos), aunque todavía faltan muchos datos por descubrir.

Con sólo diecisiete años solicitó su ingreso como alumno en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que, en 1781 obtuvo el primer premio ex aequo (junto con Meana) de los premios de escultura de segunda clase convocados por la Academia con su obra “Esaú y Jabob”. El día 7 de mayo de 1786 fue nombrado académico de mérito por un relieve que realizó sobre el martirio de San Esteban, cuyo paradero desconocemos. En la Real Academia, además de recibir la enseñanza reglada, contó con el asesoramiento y corrección de los profesores Vicente Rudiez y Manuel Álvarez, trabajando también en esas fechas "al lado del anciano don Juan [Pascual] de Mena". Asimismo, el escultor anotó que en sus primeras obras "anduvo fluctuando, procurando seguir ya un maestro, ya a otro, procurando consignar sus reglas con la Naturaleza hasta que estableció estilo peculiar de su genio y gusto".

En 1797 fue designado teniente director de la sección de escultura de la Academia. También trabajó en el Arsenal de la Carraca de Cádiz, construido en su mayor parte a finales del siglo XVIII, donde fue maestro mayor de Escultura.

Otra obra del maestro fue el citado relieve de Esaú y Jacob, que realizó con 19 años. Representa el pasaje bíblico en el que Esaú  por un plato de lentejas vendió la primogenitura a su hermano Jacob.

En la autobiografía que entregó a Ceán Bermúdez con destino a su Diccionario de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España, el burgalés Julián de San Martín refiere que, tras su llegada a la Corte con 16 años y al no ser admitido como discípulo de ningún maestro, "se dedicó a hacer obritas pequeñas en la tienda de un colorista de escultura", actividad que le permitió perfeccionar lo que el propio artista denominaba la "práctica material" y familiarizarse con la escultura de formato reducido. Hubo de destacar en tal modalidad pues años más tarde se le encomendaron varias figuras para el Nacimiento del Infante don Gabriel, que después se integrarían en el del Palacio Real, así como otras para "casas particulares" que igualmente serían de pequeñas dimensiones.

Posiblemente, su mejor obra sea la talla de la beata Mariana Navarro de Guevara y Romero, que se conserva en la iglesia de Santiago en Madrid, cerca del Palacio de Oriente. Se trataba de una monja mercedaria que tenía fama de santidad y fue beatificada en 1783. El artista talló una excelente escultura basándose en la máscara realizada sobre el rostro de la difunta. Su mirada, muy expresiva, se centra sobre el crucifijo que porta en sus manos mientras que los ropajes se caracterizan por la planitud y simplicidad. Curiosamente, la beata, fallecida en 1624 tuvo por director espiritual al también mercedario fray Juan Bautista del Santísimo Sacramento, natural de Huete.

Obra importante fue la imagen de San Francisco de Paula, en el Museo Nacional de Escultura en Valladolid. Posiblemente proceda de un oratorio o capilla privados y puede sospecharse que, por su tamaño, estuviese colocado dentro de un escaparate que lo protegiese. Cuando lo firma ("julian de s. Martin. Fecit año 1788"), el artista contaba 26 años y hacía dos que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando le había nombrado miembro de mérito.

Obras significativas fueron la imagen titular de Santo Domingo en la catedral de Santo Domingo de la Calzada, una excelente talla de la Inmaculada en Medina de Pomar, el arcángel San Rafael de la colegiata de San Antolín de Medina del Campo o los ángeles del ático del retablo de la capilla del Hospital de la Venerable Orden Tercera de Madrid.

Venido a Pamplona junto a Ventura Rodríguez, trabajó en las obras de la catedral hacia 1791, para la que realizó una Asunción de la Virgen y los dos ángeles que coronan la fachada principal de la catedral.

Una de sus últimas obras fue el importante altorrelieve que adorna la fachada del convento de las Salesas Nuevas de Madrid, diseñada por el arquitecto Manuel Bradi. Representa a San Francisco de Sales entregando las constituciones a Santa Juana de Fremiot de la iglesia de la Visitación de Madrid. En esta obra se constata un premeditado estatismo, aspecto que también contribuye a que los personajes parezcan algo fríos, quietos e insensibles en busca de la moderación y del equilibrio entre el cuerpo y el alma.

Finalmente, el autor de la talla antigua de San Juan falleció en Madrid el día 29 de noviembre de 1801.
   

Esaú vende su primogenitura por un plato de lentejas a su hermano Jacob
   

Beata Mariana Navarro, iglesia de Santigo en Madrid
   

Relieve en la fachada de las salesas nuevas de Madrid
   

 

Hermandad de San Juan Evangelista
Barrio de Atienza - Huete (Cuenca) - F.D.